Miércoles 6 de Mayo 2015 22:30




Hijo de ladrón.

         Hoy, después de mis clases, como ya está siendo costumbre, subí al octavo piso a saludar a mis envidiados colegas (son profesores tiempo completo). Generalmente conversamos no más de media hora, sobre distintos temas; docencia, libros, películas y una que otra conferenciante destacada (hoy por quinta semana consecutiva las flores volvieron a caer sobre le bellísima e inteligente Lila Azam Zanganeh)
         Esta rutina después de mis clases es muy agradable y enriquecedora pues, además de compartir un buen café (en mi caso una agüita de manzanilla, por la presión ya se sabe) intercambiamos ideas sobre distintos temas.

         Pero he aquí que hoy, entremedio de la conversación, un colega dijo algo que me sorprendió y que me dejó, como dicen los españoles, de una pieza: “Nunca he podido leer Hijo de Ladrón; es tal la calidad de su prosa, que no logro pasar de la primera página, su grandiosidad me supera…”    
         Me sorprendió porque a mi me ha pasado exactamente lo mismo con esa novela. Tres o cuatro veces e intentado leerla, pero no puedo avanzar, es demasiado buena. Creo que si la leyera, no podría seguir escribiendo este blog  o incluso, escribir con cierta seguridad, mi propio nombre. Gran Manuel Rojas!

Martes 5 de Mayo 2015, 22:45




Café Cinema.

         Hace un par de horas terminé el  libro Café Cinema de Juan Cameron. Al finalizar cada capítulo me inundaba esa sensación indescriptible a la que los portugueses han dado un nombre tan precioso como las emociones y sentimientos que evoca: Saudade; nostalgia, melancolía, tristeza dulce,  añoranzas. Y ello porque conocí y tuve amistad con algunos de los poetas a los que Cameron se refiere y de los que guardo inolvidables recuerdos.

          Algunos meses atrás, durante dos o tres días, escribí sobre mi amistad con Juan Luis Martínez. Después de leer el maravilloso libro de Juan Cameron me he comprometido a escribir sobre otro querido amigo poeta: Ennio Moltedo, un grande entre los grandes, no sólo por la inmensa ternura de su prosa poética, sino también porque era un ser humano excepcional. Su fino sentido del humor, su proverbial humildad, su conversación siempre entretenida y, sobre todo, porque poseía esa mezcla perfecta de inteligencia y bondad.

Lunes 4 de Mayo de 2015, 23:45



Azares llenos de sentido...

        Creo que en la misma medida que vamos envejeciendo, nos vamos dando cuenta que el destino existe. Como decía Steve Jobs, solo se pueden unir los puntos mirando hacia atrás. Esos puntos suelen ser aparentes casualidades, coincidencias, tiempos, lugares, sonrisas y hasta enfermedades o dolores que solo cobran sentido una vez que ha pasado el tiempo. 
            Mirar el pasado nos permite darnos cuenta y sentir que los acontecimientos o circunstanciase no podían haber sido de otra manera. Si hoy gozamos de cierta alegría y dentro del torbellino que es vivir podemos mantener algo de serenidad, se debe a ese enlace perfecto y providencial entre todos los sucesos de nuestra vida. Esa tranquilidad no es gratuita, la ganamos. Por eso ilumina la gran frase de Nietzche, tan bella como breve: “hay azares llenos de sentido….”

Domingo 3 de Mayo de 2015, 23:45




El lenguaje

               Es notable lo que pueden hacer las palabras; han desatado guerras, destruido amistades de años, permitido ganar elecciones, iluminado el camino y desde luego, terminado con grandes amores.
           Las palabras, por sí mismas, no tienen más poder que el sonido con que se producen, pero una vez que ese sonido entra en la mente del escucha y se decodifica, puede tomar dos caminos: quedarse en la mente o ir directamente al corazón y es aquí donde está el peligro pues puede construir o destruir un sentimiento.
             A veces sucede que entendemos mal y nos lo advierten; hay veces que la persona que pronunció las palabras se arrepiente y dice que nunca las dijo. Por eso es siempre conveniente, cuando hay una duda respecto a algo importante que alguien dice, detenerse y volver a preguntar: ¿qué es lo que dijiste? o ¿podrías explicarme el sentido de lo que dijiste?

        Tal vez por eso definir los términos antes de cualquier discusión es fundamental. Octavio Paz dice, en un precioso y pequeño libro, que toda crisis política es también una crisis del lenguaje.

Sábado 2 de Mayo 2015, 0:2:45





 Las enseñanzas de Artog

                  Mientras manejaba por Salinas  recordó e intentó ordenar las enseñanzas de J.P Artog; que la salud es algo que valoramos poco cuando estamos sanos; que, en los proyectos, hay que disfrutar tanto la presa como la caza; que debemos buscar y hacer aquello que nos apasione; que se debe trabajar duro y ser paciente para que llegue aquello con lo que soñamos; que el amor llega cuando tiene que llegar; que si pensamos y sentimos con inteligencia nos daremos cuenta que el dinero tiene menos importancia de la que le damos y, sobre todo, que lo importante son los afectos; por esta última razón hoy disfrutó cada momento que compartió con tres personas queridas lo que, en definitiva, resultó no ser más que “la pelea del semestre”




Viernes 1 de Mayo 2015, 23:45




Cine

         Ha visto tantas películas en su vida que ya comienza a confundir los directores, los títulos, incluso las tramas. Sin embargo aun recuerda sensaciones de admiración y respeto después de ver algo bueno. Hoy, en el asilo en que vive desde hace años, después de ver una película dirigida por Angie - lastimosamente “broken” por una colección de sufrimientos de todos los tipos imaginables  y sin más trama que el estoico soportar del protagonista– vuelve a recordar aquella tarde en que después de ver “Perdidos en Tokio”, tuvo la certeza que la había dirigido un director (hombre) y de avanzada edad.
        “Para hacer una película como esa se requiere mucha experiencia y valor” pensó.

         Como siempre, se quedó hasta el final para ver los créditos. Grande sorpresa fue cuando vio que el director era una mujer – Sofía – y que no tenia mas de 32 años. Tenia que ser la hija.