"Teoría del Caos" (XI)



      - “No tenia idea… ¿y porqué?”
      - “Para ser mas livianos”
      -“Mmm, pero cuéntame mas de él…”
      -“ Ya te conté lo principal”
      - “Que fome…”
      -“Pero hay algo que te quiero decir y lo más probable es que también lo encuentres “fome”, pero es una cosa increíble. Estuve como tres horas y media en su casa y, cuando lo recuerdo, me parece que fue una eternidad. Dicen que cuando se pasa bien, el tiempo vuela; a mi me pasó al revés, pero no en el momento que lo viví, sino después. Siento como si hubiera vivido con el toda una vida… es muy extraño”
           
      Fresia no cumplió su promesa y a los tres días la mitad del pueblo sabía que “algo” había pasado entre la señora Elena y Artog.
    La tarde del jueves siguiente, en la reunión de la junta de vecinos, todos comentaban acerca del encuentro, por lo que esperaban se les informara acerca del misterioso encuentro.  Elena tomó la palabra y señaló que se había reunido con el Alcalde y que éste le había informado que las bases para la licitación habían sido publicadas en el diario, por lo que cualquiera que tuviese interés podía conseguir la información. Luego se trató el tema de las luminarias, informando que se había conversado con el gerente de la empresa de electricidad comprometiéndose éste a reparar las luminarias dentro de la semana.
 -“Pero cuéntenos de su amigo Artog” dijo alguien desde el fondo.
   - “Esta bien. No está enfermo ni nada. Se dedica a pintar y cuando está inspirado se encierra, por lo que no hay de qué preocuparse. Les envió saludos y agradeció la preocupación”
     -“Eso es todo”
  -“Pero cuente, cuente señora Elena, no sea política…”

    - "Eso es todo” repitió Elena.

   (Continuará)

Martes 7 de Julio de 2015, 21:00

"Teoría del Caos" (X)



            Elena era una mujer rellena, de cara redonda y ojos verdes. Aunque tenía solo treinta y dos años, representaba cuarenta. Desde su matrimonio había luchado incansablemente para sacar adelante a su marido, tejiendo y reparando redes y, en los veranos, vendiendo pescados en la caleta. Tenia fama de ser una mujer dura y directa. Hace tres años había protagonizado un pequeño escándalo cuando, en la noche de navidad, había sacado a  empujones a su marido del bar en el que se estaba gastando el dinero. Los que la conocían valoraban su agudeza, su capacidad para simplificar problemas y sobre todo, para llevar adelante todo lo que se proponía.
            Sus amigas le preguntaban incesantemente qué es lo que había ocurrido la tarde del domingo; pero ella se mantuvo firme en contestar que sólo habían conversado. Pero el cambio en su personalidad era notorio; se vestía diferente, sonreía mucho y se enojaba menos. Sólo a Fresia, su amiga de la infancia,  le contó más, pero haciéndole prometer que nunca, a nadie, revelaría lo ocurrido.
            -“Es que es el hombre mas extraordinario que he conocido en mi vida. Desde que entré a su casa, maravillosamente decorada, mágica, me sentí como transportada a otro planeta, un planeta en donde todo era como tenia que ser, en donde todo era justo; las palabras, los gestos, las respiraciones. Todo, Fresia, todo.
            -¿“Pero te acostastes con él, guachita”?
            - “Eso me lo llevaré a la tumba, pero sí te digo, que fue la experiencia mas linda que he tenido … de alguna manera, estar con él, me hizo sentir maravillosa, iluminada. Es que hablamos de tantas cosas; hubo momentos en que, y esto te va parecer muy loco, pero en algunos momentos hablábamos sin hablar. Él me lo enseñó, sin enseñarme.  Lo que sí te puedo contar, es que no es polaco o húngaro, es simplemente un arquitecto que vivió mucho tiempo en Canada, donde ganó mucho. Luego, por unos años vivió en Valparaiso, y después, cuando decidió dedicarse por completo a la pintura, compró esa casa. Tiene miles de historias, sabe mucho de todo; la historia de este pueblo la conoce mejor que nadie. Es de una vitalidad, de un entusiasmo que contagia, que te abre ventanas… Luego de un rato te hace sentir que la vida, a pesar de todo, es maravillosa. Tiene muchos intereses, en Canada escribió un libro sobre arquitectura.. no sé…. es como de otro mundo. Cuando estás con el, su mirada te transforma en lo mejor que puedes ser… te hace linda, te hace mucho mas inteligente de lo que, supuestamente uno es.
         -”¡Chuuuu… te enamoraste!”
         - “No Fresia, pero me enseñó lo que es amar en todos los sentidos imaginables. Hay una historia triste detrás, pero la está superando. Solo necesita soledad”
            - “Y mira lo que son las cosas: hoy amo a mi marido más que nunca”
            -“Pero cuenta más, guachita…”
Tiene una sabiduría que te deja perpleja… en cualquier observación que hace… Mira, por ejemplo: ¿tú sabías que las gaviotas, todos las aves, los pájaros, tienen los huesos huecos…?”


(Continuará)

Lunes 6 de Abril de 2015. 22:00

"Teoría del Caos" (IX)



      Elena lo siguió, mirándole fijamente el pelo negro, las espaldas y disfrutando el tono de su voz, oyendo, pero no escuchando.
    Llegaron a la terraza que permitia una vista completa a la bahía.
     -“Le decía si prefiere café o un jugo..”
    - “Perdón, estaba disfrutando de la vista; tiene la mejor, desde aquí se ve todo tan diferente… un café cargado estará bien..”
    Elena había llegado a las tres de la tarde y recién, cuando  daban las seis y media, se detuvo frente al espejo de la entrada y vio su cara sonriente; se arregló el desordenado pelo y salió dejando la puerta entreabierta.
  Caminaba respirando profundamente el aire yodado del mar, sonriendo. Estaba feliz. Por un momento dudó si detenerse para entrar a la pequeña iglesia y agradecer lo experimentado aquella tarde, pero sólo se persignó. Al llegar a su casa abrazó a su marido y le dijo: “Quieres que te prepare algo rico para cenar?


(Continuará)

Domingo 5 de Julio de 2015, 22:00

"Gracias"



Gracias.

   Qué se puede decir sino MUCHAS GRACIAS. 
  Después de tantas tragedias naturales esta Copa AméricaGr nos hace tan bien. 
Amo Chile.
jj


Sábado 4 de Julio de 2015, 23:15

"Teoria del Caos" (VIII)




"Teoria del Caos" (VIII)

        El domingo, doña Elena, después de probarse tres vestidos y preguntarle a su esposo cual de ellos “le sentaba” - decidiendo por el rojo con blusa blanca, calzándose zapatos de medio taco -  salió de su casa. Al llegar y antes de abrir el portón, rodeó la propiedad para comprobar que ni un ruido delataba la presencia del dueño. Tocó el timbre dos veces; esperó: nada. Cuando estaba a punto de insistir, apareció Artog. Llevaba puesto un suéter de cuello cerrado sin camisa, alpargatas y una polera verde. Doña Elena se sorprendió pues nunca lo había tenido de frente. Sonrío. Por unos instantes olvidó a lo que venia. La mirada intensa de Artog no le permitió articular palabra, hasta que por fin dijo: “Lindo día, ¿no?, percantándose al instante que estaba nublado.
  "Si, me gustan los días así, dijo Artog. Pero supongo que no vino a eso señora Elena."
  "Mmm, no la verdad es que como no lo hemos visto últimamente a muchos nos preocupaba su ausencia, pensamos que tal vez estaba enfermo y que, como vive sólo, no tenía a quien encargarle comprar remedios… o no sé..."
“Que amables… pero  no, estoy sano. Estos días los he dedicado a terminar un cuadro… pero pase. Quiere tomar una taza de café?

 (Continuará)

Viernes 3 de Julio de 2015, 23:55


"Teoria del Caos" (VII)



     El viernes siguiente, en la reunión de la junta de vecinos, se colocó en tabla, como puntos varios: “averiguar el estado de salud del vecino Artog”.
   Durante la sesión, los puntos principales fueron votados rápidamente; carta al alcalde para reparar las luminarias de la avenida principal; organizar un bingo en ayuda a doña Clarisa que recogía perros y gatos callejeros y pedir antecedentes al gobernador sobre la licitación para construir el consultorio.
     Acabada en media hora la tabla principal, se comenzó a debatir ideas para conocer el estado de salud del vecino. Después de muchas propuestas, algunas estramboticas, se acordó hablar con el cura del balneario vecino para que fuera él quien lo visitara. Esa misma noche la presidenta de la junta llamo por teléfono a la parroquia y le explicó lo que pasaba. El cura, un tanto molesto, les dijo que fuera cualquier vecino inmediato a golpear su puerta y preguntara directamente si acaso le pasaba algo, pues muchos estaban preocupados. “y yo creo que usted, como presidenta de la junta, es la persona mas adecuada…” dijo el cura.


(Continuará)

Jueves 2 de Julio 2015, 22:00

"Teoria del Caos" (VI)


            Pasaron meses antes que un acontecimiento permitiera conocer la historia y procedencia de Artog.
            Se había hecho costumbre que fuera a comprar pan en su destartalada bicicleta, pero el viernes primero de junio pasado por primera vez en dos años faltó. Lo mismo  el sábado, domingo y lunes. Alguien se le ocurrió ir a preguntarle a don Juan, el jardinero; éste aumento la preocupación pues señaló que Artog le dijo que no se presentara sino hasta el próximo lunes.
            Enviaron a un  niño de doce años a que  espiara por la ventana de la cocina, pero tampoco aportó mucho pues las cortinas de la cocina estaban cerradas y no escuchó ningún ruido.

 (Continuará)

Miércoles 1 de Julio de 2015, 22:45