"Teoría del Caos" (XX)



         Elena y Fresia llegan al hospital y preguntan por el” accidentado”. En la entrada a la sala de urgencia, una enfermera pasada de peso y de gruesos brazos les cierra el paso.
   “No pueden pasar”
  “Solo queremos ver si don Artog se encuentra bien…” dice Fresia.
   “Está en observación” responde la enfermera sin mirarlas.
  “Bueno, eso, y podemos entrar, para ayudar a observarlo…”
    “Salgan de acá, irrespetuosas…”
Mientras Fresia discute con la enfermera, Elena ve que por una puerta lateral va saliendo don Fermín.
   “Padre, espere… quiero hablar con usted..”
   “Dígame”
  “¿Sabe usted como está Artog? Aquí no nos  dicen nada, solo que esta en observación…, pero eso no dice mucho…”
    “Es que por ahora no se sabe, le han sacado radiografías y hecho exámenes, pero los resultados demoran… Está despierto, no sé si consciente, pero despierto. Hay que esperar. En este momento lo esta viendo el médico… pero tranquila… no se va a morir”
    "Sé que no, Padre" 

(Continuará)

Miércoles 15 de Julio de 2015, 23:00

"Teoría del Caos" (XIX)



            Don Fermín intenta inútilmente que Artog responda si escucha, si entiende, pero no obtiene respuesta. Artog continua mirándolo sin emitir sonido; solo mueve ambas piernas lentamente, como barriendo el piso.
            A los pocos minutos se siente el ulular de la sirena. Se bajan dos paramédicos y con brusquedad colocan al atropellado en la camilla. Para ese entonces ya se han congregado algunos vecinos que esparcen la noticia.
            Elena está en la cocina lavando platos cuando siente que Fresia golpea la ventana.
            “Que tanto alboroto, Fresia”
         “Shhh no sabis nada la que te traigo, a tu amiguito lo atropellaron, ... hace como veinte minutos…. no se sabe aun como está, fue en la lomilla, frente a la antena…"
            Contrariamente a lo que Fresia espera, la reacción de Elena es tranquila.
          “Pero ¿está vivo?”
       “Si, incluso dicen que se movía y tenia los ojos abiertos, pero el impacto fue fuerte, lo tiro como a cinco metros de la carretera…pero espera…¿sabes quien lo atropello?
       “¿Como voy a saberlo pues Fresia?”

       “El cura, don Fermín. Se lo llevaron detenido para hacerle una alcoholemia… si tomo mucho durante la misa… está bien cagao el cura, oye..”

"Continuará"

Martes 14 de Julio de 2015, 21:15

"Teoría del Caos" (XVIII)



            A pocos metros de llegar a la cima, el esfuerzo inicial ha desgastado su energía y la bicicleta zigzaguea. Sin mirar hacia delante hace un último esfuerzo, cuando aparece una camioneta blanca que lo choca de frente;  se escucha el crujir de fierros y luego un sonido seco y apagado. El conductor de la camioneta se baja de inmediato y corre hacia el ciclista que se mueve acostado sobre el cemento. Cuando llega saca su chaqueta y se la pone a manera de almohada.
            “¿Me escucha?”
            Artog no responde, a pesar que tiene los ojos abiertos y sigue moviendo sus piernas. “Quédese tranquilo, yo voy a llamar por teléfono a la ambulancia…, tranquilo…”
            Artog esta mareado y no sabe bien qué ha sucedido. Siente que algo le pincha la cabeza; trata de mover su mano izquierda pero no le obedece; con la derecha explora la chaqueta que le sirve de almohadilla hasta que encuentra el metal que se le hace presión sobre la nuca; lo saca y al ver que es una cruz, la tira lejos.
  Escucha lejano el diálogo que sostiene el conductor de la camioneta: “Si, yo, el Padre Gutiérrez. Que le digo que ha habido un accidente en la Avenida Principal, casi al llegar a la antena. Que hay un herido grave… que se vengan volando…”

(Continuará)

Lunes 13 de Julio de 2015, 22:40

Teoría del Caos (XVI)



            Desde hace días no puede dejar de recordar las imágenes de la incesante búsqueda; las linternas en la noche que iluminan el frondoso bosque; se ve a si mismo pegando carteles con la fotografía de Pauline por toda la zona de Saint Laurent; luego el llamado a las cinco de la mañana comunicándole que se había encontrado “el cuerpo”
            Vuelve a sentir la opresión en el pecho, el mareo y las nauseas. A pesar que va en bicicleta, mira hacia el cielo con los dientes apretados. No puede seguir pedaleando y se detiene frente a la misma animita que vio al llegar; deja la bicicleta a un costado y se agacha para ver la fotografía que esta al fondo; es una niña de la misma edad de Pauline. Sobre el retrato, una inscripción en una pequeña lapida rectangular: “"Siempre estarás en nuestros corazones: tus padres”
       Monta su bicicleta; pedalea rápido, con fuerza rabia y resentimiento sube la pequeña cuesta para llegar a su casa.



(Continuará)

Domingo 12 de Julio de 2015, 20:45

"Teoría del Caos" (XV)



            Al entrar por la Avenida Principal, alguna vecinas se asoman para verlo pasar; Artog las saluda con una sonrisa. Al llegar al Restaurante, se detiene frente al menú que se exhibe en una pizarra. Entra, se sienta y de inmediato siente que todos los comensales lo miran. Se acerca un garzón que le ofrece la carta. Artog pide una ensalada chilena y reyneta con arroz.
            Come tranquilo a pesar que escucha los murmullos, pero se distrae leyendo el diario. Termina de almorzar y monta su bicicleta. Recorre el pueblo. Se detiene a mirar una animita y piensa en su hija; recuerda Canadá y en toda la vida que dejó atrás después de la muerte de Pauline.



(Continuará)

Sábado 11 de Julio de 2015, 21:30

"Teoría del Caos" (XIV)



Una luz clara se cuela por entre las cortinas del cuarto, avanza por el cubrecama hasta que va a dar justo en el ojo izquierdo de Artog. Abre los ojos, respira profundo y los vuelve a cerrar. Un momento después se destapa y camina hacia el balcón. Mira el océano y respira profundo. Como todas las mañanas, comienza con Quishi, luego Yema Fenzong y termina con Baihe Liangchi; durante los ultimo veinte años no ha dejado de hacer Tai Chi en las mañanas. Cuando termina, se coloca el traje de baño y se cuelga una toalla al cuello.  Baja a la playa corriendo por las escalerillas de madera; al llegar, pese al frio matinal, se introduce en el agua y nada.
Sube. Se dirige a la cocina y prepara un yogurt con frutos secos. Se ducha y baja al sótano; prende el equipo de música, salpicado por diminutas manchas de tinta; escucha el réquiem de Mozart.  Saca una vieja manta y descubre el cuadro en el que está trabajando; imágenes difuminadas de un bosque con árboles de gruesos troncos.
A media mañana sube al comedor. Abre un cajón y saca una fotografía en blanco y negro. Es una niña; acerca la fotografía a sus labios y la besa. Se le nublan los ojos. Vuelve al sótano y sigue pintando hasta pasadas las dos de la tarde.
Al terminar abre el refrigerador y confirma que no hay nada para comer. Decide ir al restaurante del pueblo; va en busca de su destartalada bicicleta y baja hasta la avenida principal.



(Continuará)

Viernes 10 de Julio de 2015, 19:15

"Teoría del Caos" (XIII)



     Eran las once de la mañana cuando Moisés regresó a casa. Buscó a Elena en la cocina. Desde la ventana la observó; estaba en el patio trasero, recostada sobre una hamaca descolorida leyendo un libro. Se sentó a la mesa y comenzó a comer el plato de ensaladas que le había preparado; a los pocos instantes entró Elena.
          - “¿Cómo estuvo la mar?”
       - “Buena. Una taza de leche y mucha pesca, casi como antes de los japoneses…, ¿y tú, que lees tan concentrada?
      - “El libro que me recomendó el vecino, es medio enredado, es como antiguo, me cuesta concentrarme; ya lo he comenzado dos veces... se llama el Cautiverio Feliz, pero está escrito como en español antiguo, así es que tengo que buscar las palabras que no entiendo…”
       - ¿Sabes?  hoy en el bote, el Jacinto me dijo que te podía perder…, que te cuidara”
         - “Jajaja  ¡esta gente!, le gustan los enredos… yo creo que es porque ven tantas telenovelas… se les estrecha la mente…, yo ya te conté todo mi amor; además, han pasado dos semanas y no lo he vuelto a ver ni pienso hacerlo…”
  -“Que bueno, evita comentarios mal intencionados”
    - "A ver, déjame olerte…. Ufff ¡estuviste fumando! Mira Moisés; yo te amo, ni yo ni las niñas podríamos vivir sin ti, si no te cuidas… ya te lo dijo el doctor…te puede dar otro infarto, y dijo que el segundo es más que peligroso… tu verás. Si nos amas, si te importamos algo, deja ese vicio maldito de una vez por todas…Ya dejaste el copete... y mira lo bien que estás...


Elena se paró de la mesa y por detrás abrazo a Moisés. 
“Sabes cuanto te amo; demuéstrame que tú a mi también.

(Continuará)

Jueves 9 de Julio de 2015, 19: 55

"Teoría del Caos" (XII)



            A las tres de la madrugada las lanchas zarparon desde la caleta. El mar estaba como una taza de leche. Amarrada sobre la chumacera izquierda, la luz amarilla del fanal se proyectaba creando un camino de luz sobre el agua. La embarcación era tripulada por tres pescadores a cargo de don Moisés, marido de Elena.
            Después de echar las redes, los tres hombres quedaron en silencio. Los dos tripulantes miraban a don Moisés quien se había enrollado la bufanda y estaba recostado mirando el cielo estrellado.
      -“Oiga don Moisés, no lo tome a mal, pero en el pueblo andan diciendo que usted quedará solterito en cualquier momento….”
    - “Ja, he escuchado disparates, pero este se gano el premio… y ¿porqué sería…?”
    - “Nah, es que dicen que la señora Elena anda como muy amiga del afuerino, el que compró la casa del cerro…”
    -“Si, si, lo fue a ver y conversaron toda la tarde del domingo, pero de ahí a dejarme… Nah, si anda más cariñosa que nunca…”
    - “Pero igual,  tenga ojo don Moisés, cuide lo que tiene”
    - “Tan venenosos que son en el pueblo…”
    -“Se lo decimos porque lo respetamos, no lo mal interprete...”

(Continuará)

Miércoles 8 de Julio de 2015, 20:45