“Cerrajero” (XXI)



            La última información que necesitaba era saber si despertaba temprano, pues lo haría ignorando con certeza si acaso estaba o no en el departamento pues al última hora podría haber desistido del viaje; tampoco esta vez falló el conserje: lo usual era que a las nueve de la mañana ya estuviera despierto y vestido.
            El jueves en la tarde compró una linterna un poco mas sofisticada de la que tenía; unas zapatillas de levantarse acolchadas y silenciosas y una bata con amplios bolsillos.
            El viernes intento averiguar si acaso Matamala ya había dejado el edificio pero no se le ocurrió cómo averiguarlo; la suerte estaba echada: lo haría el domingo en la madrugada.
            La noche del sábado le costó dormirse pero finalmente pudo conciliar el sueño cerca de las diez de la noche.
        A las tres y media sonó el despertador, se vistió sin prender las luces; se colocó la bata, cogió las ganzúas que tenia ordenadas sobre la mesa del comedor, probó la linterna y salió del departamento.


(Continuará)

Lunes 30 de Marzo 2015, 02:30

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